Una tarde cualquiera de verano, en la que ves a una chica correr hacia ti, gritando tu nombre, abranzandote, esa chica que conociste una semana antes, y que ese abrazo implicó que la confianza se unificara y que poco a poco se llegaran a tratar como hermanos, cotilleando, riendo, llorando, desahogando. La confianza se gana dando muchos pasos, y se pierde haciendo un sólo paso, ella me enseñó que merece la pena vivir por algo, que tienes que tener sueños, y vivir para conseguirlos.
Esa chica es 7a.
No comments:
Post a Comment